El secado de las piezas cerámicas debe llevarse a cabo de manera controlada para evitar defectos como agrietamientos, deformaciones o pérdidas de propiedades estructurales.
Por lo tanto, tenemos en cuenta aspectos cruciales para elegir el sistema de secado apropiado, como las características de la arcilla, la forma y estructura de los productos, capacidad de producción, el tipo de secado y las condiciones ambientales.